La crisis del protestantismo en Chile

A estas alturas ya muchos están familiarizados con los resultados de la encuesta Latinobarómetro y la grave caída del catolicismo en Chile. Caída acelerada todavía más con los escándalos sexuales del clero y la creciente evidencia de encubrimientos, incluso en las esferas más altas del Vaticano.

Sin embargo, con la avalancha de encabezados sobre abusos y los dichos ofensivos del Papa Francisco, casi todos han pasado por alto un detalle importantísimo sobre las diversas denominaciones protestantes en Chile.

La crisis del protestantismo y su éxito transitorio

Es habitual leer sobre la caída del catolicismo en Chile. Y esta se suele asociar al incremento de quienes no profesan ninguna religión o de quienes se declaran agnósticos o ateos (también conocidos por el anglicismo “Nones“, de “non religious“). Pero usualmente se afirma que esta caída ha ido de la mano con el apogeo de las iglesias evangélicas y otras denominaciones protestantes. Y ciertamente hemos visto el interés de diversos políticos por ganarse el favor evangélico.

Pero un análisis más cuidadoso de estos datos muestra una realidad muy distinta. Tras su éxito inicial y lleno de altibajos, según los datos de Latinobarómetro, el porcentaje de chilenos que se identifica como evangélico o protestante, ha ido disminuyendo lentamente, salvo dos excepcionales repuntes: uno el 2010, con el caso Karadima, y otro el 2017, probablemente en relación a los dichos de “zurdos y tontos” del Papa Francisco.

Porcentaje agregado de protestantes en Chile (descenso)
Latinobarómetro 1995-2017

¿Cómo se explica esta caída?

Es cierto que inicialmente les fue muy bien. Debemos recordar que el apogeo de las denominaciones protestantes se dio principalmente en sectores socio-económicamente bajos aprovechando descontento natural hacia el catolicismo. Y no solo eso, sino que contó con la ventaja de no tener una jerarquía centralizada a quienes acusar por escándalos internacionales. Pero el rechazo reaccionario al catolicismo no es motivo suficiente para mantener a la gente en una nueva religión organizada. Y no debemos olvidar la fama de estas denominaciones de solicitar enormes sumas de dinero de sus seguidores, aunque sean de escasos recursos.

Cierto, sus escándalos sexuales son menos famosos que los del catolicismo, aunque allí están para cualquiera que googlee “pastor” y “abuso”. Pero lo más probable es que la crisis del protestantismo sea el reflejo de la imparable tendencia secular de occidente, que apenas es solo un poco más lenta en Sudamérica.

Posibles motores de esta caída generalizada de seguidores

Para muchos se debe a la mejor educación, nivel socioeconómico, conocimiento científico y avance tecnológico, incluso si poseen algún tipo de creencia espiritual.

Para otros, lamentablemente, se debe al pensamiento conspirativo que ha ido reemplazando a las supersticiones antiguas por otras modernas, con extraterrestres y reptilianos en lugar de dioses; y agencias secretas gubernamentales en lugar de los imperios y reyes malévolos de la Biblia. Pero incluso para estos, se hacen preferibles esas “eminencias” que parlotean sobre “alienígenas ancestrales” antes que el característico pastor cuya capacidad de convencimiento consiste en gritar fuerte, cantar bien o amenazar con el infierno.

Porcentaje agregado de
Latinobarómetro 1995-2017

Dejemos de decir que la gente “está dejando el catolicismo para migrar hacia el protestantismo”. Ya quisieran las denominaciones protestantes tener indicadores como los “Nones” en Chile. La única constante internacional es el incremento de estos “Nones” y nuestros políticos deben tenerlo claro. Chile es un país que cada día se hace más secular y la política del futuro deberá abandonar el hábito de intentar agraciarse con alguna religión, tal como ha hecho hasta ahora.

Porcentaje de católicos en Chile (descenso)
Latinobarómetro 1995-2017

Marcos Telias.

Marcos Telias

Codirector de Acción Secular. M.D. y Diplomado en Religiones Comparadas.