Los católicos que rechazan al Obispo Barros: Entrevista a J.C. Claret

Entrevistamos a Juan Carlos Claret Pool, vocero de la Organización de Laicos Osorno. Esta agrupación católica no clerical, según la usanza católica del término «laico», ha ganado notoriedad desde su establecimiento en el 2015 por convertirse en la cara visible del descontento católico frente al nombramiento del Obispo Barros para la diócesis de Osorno. Al preguntarle a Juan Carlos sobre el origen de su organización, nos cuenta:

«Surgimos de la mezcla de organizar el desconcierto que había y de hacer frente a quienes querían relegar nuestras inquietudes a un lugar bajo llave. Aprendimos a gritar cuando se agotaron los intentos de diálogo con Barros, los obispos de Chile, el Nuncio y el Papa. Persistió la lógica de ‘el Papa es el jefe, ustedes acaten’.» aclarando que el «latente abuso de poder de un obispo en contra de su clero subordinado» determinó su estrategia de acción: «Asumimos que para movernos sin miedo y con absoluta libertad, la comunidad tenía que ser independiente del clero.»

Otras congregaciones no se han manifestado como ustedes por lo del Obispo Barros acusado de encubrir a Karadima. ¿Por qué crees que ocurre esto?

«Un tercio del clero de Santiago hoy en ejercicio fue formado en una estructura formal, mental y espiritual que normalizó el abuso sexual y de poder. Ellos hoy son párrocos, profesores de teología en la Universidad Católica, acompañantes espirituales y profesores de seminarios.

Con esto no quiero decir que todos sean malos (…) sino que las sanciones medicinales propuestas por Ezzati son del todo insuficientes. Por ejemplo, conozco una persona que para escapar de ese ambiente sectario muy parecido a Colonia Dignidad, pasó un año de acompañamiento espiritual y psiquiátrico donde aprendió que tocar los genitales del otro no es un saludo normal. Ante una realidad así de estremecedora, ¿bastará que vuelvan a catequesis de manera voluntaria una vez a la semana durante un año? Parece chiste, pero fue la medida adoptada por Ezzati para atender a este tercio de su clero a pesar que la misma Congregación para la Doctrina de la Fe le hizo ver la gravedad del asunto.

¿Por qué nadie se escandaliza? ¿Desinformación? Creo que no, lo que sucede es que contra quienes han levantado la voz ha operado una maquinaria conceptual (fiel/infiel), institucional (amenazas vía Derecho Canónico) y pastoral (exclusión) que hace que en lugar de dar la pelea uno decida dar media vuelta y sin avisar, mejor retirarse, porque incluso si uno dice que se va a retirar, resultas más violentado. Por ejemplo, también, un matrimonio amigo de Talca, después de que el Papa nos trató de “tontos y zurdos” se atrevieron a pararse afuera de la catedral con un letrero que decía “fuera los obispos de Karadima”. Ese mismo día en la noche, Horacio Valenzuela (Obispo de Talca) fue a amedrentarlos a su casa.

Por tanto, intentos de manifestar ese descontento ha habido antes y fuera de Osorno, pero la diferencia radica en que las diócesis han vivido procesos de maduración distintos. Si no fuera por la impronta que le dio el obispo Francisco Valdés a la diócesis de Osorno hace 60 años atrás, sin duda que la historia sería distinta. Las personas que vivieron ese proceso de creación de la diócesis y de formación intelectual que vino con la ola del Concilio Vaticano II se atrevieron, a pesar de la vejez, protestar afuera de la catedral semana a semana, mientras los jóvenes de pastorales formadas por obispos en años recientes son los más dogmáticos? Lo fome es cuando por hacerlo se nos trata de aparecidos, ideologizados, tontos, ridículos, etc., siendo que esa misma iglesia nos parió, iglesia que sin duda, no es la iglesia que a Karadima y sus homólogos les acomoda.»

Las normativas de Chile y el Vaticano deben cambiar

– ¿Qué opinas de los protocolos eclesiásticos ante acusaciones de abusos, como el envío de delegaciones de sacerdotes en lugar de entregar los antecedentes a la justicia local?

«Es razonable que el Papa opere como tribunal de última instancia para materias de doctrina, sacramentos, pastoral, etc., pero, ¿estamos dispuestos a que obispos investiguen a obispos con un secretismo sectario? El riesgo es muy alto (…) y al mismo tiempo, las sanciones que se arriesgan canónicamente son irrisorias ante la magnitud del daño. ¿Sabes cuál es el mayor castigo para un cura? Transformarse en laico, o sea, la inmensa mayoría de la iglesia que somos el laicado, somos al mismo tiempo los parias para la jerarquía.

Por tanto, la investigación frente a los abusos debería ser llevado por un órgano ajeno a la Iglesia, tal y como lo hizo en Boston el cardenal O’Malley ante los abusos conocidos en 2001.

Por otro lado, y he aquí la ironía, tanto en el caso Karadima como ahora con la investigación de Scicluna, han sido precisamente esas instancias las únicas alternativas que nos quedan para hacer justicia, porque en nuestro país las leyes en materia de abusos están muy mal hechas, por ejemplo, permitiendo la prescripción. Ante esto, urgen cambios institucionales en ambos Estados: Chile y el Vaticano. En Chile actualizar su normativa a los avances doctrinarios del siglo XXI (…) y que no pase lo que ocurrió en Talca: un sacerdote es condenado por abuso por unanimidad de jueces en todas las instancias, pero el Vaticano lo declaró inocente.»

– ¿Qué ocurre con una congregación cuando la máxima autoridad de su religión sostiene una postura que muchos encuentran deshonesta? ¿De qué forma esto choca con los dogmas sobre la elección de un Papa gracias a inspiración divina o su infalibilidad?

«Muchos defienden a Barros no porque le reconozcan virtudes sino ‘porque el Papa lo nombró y el Papa no se equivoca’. Cuesta hacer ver que hay decisiones, como los nombramientos de obispos, que son decisiones administrativas donde la discusión es sobre la conveniencia o no de tal persona como obispo de tal o cual lugar, o sea, es una discusión política.

La teología que se nos repite es básica. Se nos enseñan puros pajaritos en la cabeza: que si reza diez Ave María está más cerca del cielo. (…) Un cristiano del siglo XXI debería interpelarse y preguntarse ¿qué estructuras Jesús daría vuelta hoy? Sin duda pelearía por los migrantes, minorías sexuales, las víctimas de abusos, etc. Por tanto, corresponde que nos autogestionemos espacios de formación (pues de la jerarquía no vendrá la iniciativa) para poder ver bien qué es humo y qué es un problema serio donde centrar la atención y discusión.»

La complicidad del Papa y el Obispo Barros

-Hace muy poco se hizo público que el 2015 el Papa Francisco sí había recibido información sobre el probable rol de Barros como encubridor; algo que el directamente negó en su visita a Chile. ¿Qué opinas de eso?

«Es algo que veníamos denunciando desde 2015. No es posible sostener que el obispo de Roma no tenía información o que estaba sesgada: sabía todo y aun así decidió perseverar en una decisión que dañó fuertemente a una comunidad.

En su reciente viaje el Papa faltó a la verdad y confunde a la opinión pública afirmando que “no hay pruebas” cuando sí las hay y se llaman pruebas testimoniales, e hizo lo mismo al afirmar que ninguna víctima se había acercado a él, lo cual como ahora quedó de manifiesto, es falso. Sería bueno preguntarle: Si le causó extrañeza, ¿por qué no pudo acercarse a las víctimas?

Sin duda hay una intención deliberada de restar credibilidad a los testimonios de víctimas que puedan hacer tambalear el escenario de poder de una estructura que poco de Evangelio tiene.»

Marcos Telias

Codirector de Acción Secular. M.D. y Diplomado en Religiones Comparadas.