El atacante de Texas y la prensa chilena

No es un misterio para nadie que una parte importante de los contenidos de la prensa chilena no es original. Y por lo mismo no es raro ver cómo los medios van copiando y pegando todos la misma noticia. Es como si fueran contagiados por ella como si fuera un virus ineludible. De hecho podríamos decir que esa imagen romántica de los «periodistas investigadores» de las películas hace mucho que no existe. Imaginamos a un periodista comprometido por su trabajo, que investiga y redacta con la ambición de ganar un premio. Pero nos tenemos que conformar con esclavos del copy-paste. Y ahora, con el atacante de Texas, esa oda a la desmotivación laboral nos pega de refilón a los ateos.

El atacante de Texas y sus motivaciones

No hace falta mucho esfuerzo para hacer una búsqueda rápida en Google y encontrar varios datos interesantes acerca de este homicida. Desde cómo la madre de su esposa lo identificaba como alguien con problemas mentales, hasta su estancia en una prisión militar. Porque no solo mantenía amenazada a su suegra, sino que golpeaba a su esposa e hijo. De hecho por eso fue que un tribunal militar ya lo había encarcelado durante un año. Y sin eso ser suficiente, fue expulsado del cuerpo militar por mala conducta dentro de la institución.

No se trataba de alguien normal y buen ciudadano, como suelen decir las vecinas entrevistadas que vemos tras cada noticia policial acá en Chile. No era «un chiquillo sano».

¿Cuáles eran las motivaciones que tuvo el atacante de Texas entonces? Motivaciones que sean suficientes para acribillar a decenas de personas y suicidarse. Yo al menos no las sé y probablemente pasen años de investigación hasta llegar a una hipótesis plausible.

La prensa chilena y su apego a las religiones

¿Puede la prensa chilena parecer lenta a ojos de sus muy fieles y críticos lectores? Por supuesto que no. Solo pasaron algunas horas y ya distintos portales noticiosos exhibían sus moderados y criteriosos titulares. Titulares como: «El atacante de Texas: Ateo, asocial y violento».

Por favor, démonos un minuto para reflexionar acerca de lo que leemos. Primero nos dicen que el atacante de Texas era asocial: por supuesto que sí, si lo identificaban como un desequilibrado mental. También que era violento: y claro, si golpeaba a su familia y mató a decenas de inocentes. Y después que era ateo. Porque obviamente esa es otra característica sospechosa y negativa, ¿cierto? Porque no estamos enumerando cosas cualquiera. No estamos diciendo precisamente: «le gustaban los postres, se llevaba bien con los perros, le gustaba usar camisas y no tenía creencias religiosas».

Ahora, tampoco es que la prensa sea tan tendenciosa como imaginamos. Tampoco es que hayan sacado esa idea de la nada. ¿Por qué entonces para estos periodistas era importante señalar que el atacante de Texas era ateísta?

No, no es apego…, es solo falta de esfuerzo

El destacar el ateísmo de esta persona viene de dos partes. La primera es que efectivamente era ateísta militante y hasta publicaba recurrentemente pataletas contra las religiones. Y la segunda es que esto fue en Texas, uno de los Estados del «Bible belt» gringo. Uno de los estados más fuertemente influenciados por creencias cristianas. Por lo tanto, ¿qué le llamaría la atención a un medio de prensa de ese lugar? ¡Bingo! El ateísmo. Para los medios texanos, ese ateísmo militante era algo extremadamente llamativo. Recordemos que hasta hace pocos años, en Estados Unidos, el ateísmo era peor visto que la pedofilia en los políticos.

Entonces, como muchos periodistas chilenos tienen una motivación eléctrica por su trabajo, obviamente consideraron todo eso (?) Y en lugar de tomar la información y procesarla según nuestra cultura, solo copiaron el titular y el contenido. Replicaron acá esa fobia al ateísmo, tan recurrente en los Estados del «Bible belt».

De hecho en Chile los ateístas representan aproximadamente entre un 10% y 15% de la población. Y las personas identificadas como «no religiosas» a cerca del 25%. Incluso los medios de prensa siempre han tenido una buena relación con los contenidos que publicábamos a través de la fundación Sociedad Atea.

Así que, viendo todo esto, no, los medios de prensa chilenos no son tan tradicionalistas. Solo son algunos periodistas que aún sufren el flagelo del copy-paste. Del no notar que al copiar y pegar algo, sin procesarlo, provoca estos titulares alarmistas y prejuiciosos. Porque para la prensa de Texas el que el homicida haya sido ateísta, al parecer era tan alarmante como el que haya sido sentenciado por violencia intrafamiliar.

A veces dueles, Estados Unidos.

Pedro Stein

 

Pedro Stein

Codirector y Vocero de Acción Secular. Publicista con formación en comunicación y marketing estratégico. Dedicado a entrenar a personas en oratoria y técnicas de comunicación. Dicen que también es locutor.